La claridad no necesita audiencia
Pensar sin esperar aprobación
La claridad no busca aplausos.
No depende de testigos ni validación.
Puede ocurrir en silencio, sin escenario.
Pensar con propósito no es exhibirse.
Es ordenar, decidir, sostener.
Aunque nadie mire.
Esta nota registra la independencia del pensamiento lúcido.
Su capacidad de sostenerse sin público.
Comentarios
Publicar un comentario