La soledad elegida
Proyecto ético, no vacío
No es aislamiento ni carencia.
Es espacio claro, sin ruido ni exigencia.
La soledad elegida permite pensar sin distracción, crear sin espectáculo, vivir sin deber.
No se trata de huir, sino de estar.
De resistir sin compañía impuesta.
De construir propósito sin necesidad de testigos.
Esta nota registra la soledad como decisión lúcida, no como síntoma.
Como proyecto ético, no como vacío.
Comentarios
Publicar un comentario